Yo no haría cola para un funko de esos pero tampoco faltaría al respeto como lo hace quien escribió el artículo
Es verdad que el artículo expresa las cosas de forma un poco faltona, pero creo que la premisa es cierta, la sociedad actual nos empuja a definirnos en una serie de grupos no demasiado sanos desde un punto de vista emocional/social y eso debería hacernos reflexionar.
El autor cae bastante en la sátira pero me parece que hay un fondo real en lo que dice.
En el existencialismo (quizás el arranque del postmodernismo) de entendió que no hay sentidos de la vida trascendentes y que cada cual ha de buscar su realización personal como ser humano a través de un proyecto de vida tirando a sublime. Claro, eso está bien para grandes artistas y otro tipo de grandes creadores, pero parece un camino inaccesible para el noventa y tantos por ciento de los mortales, a los que nos quedarían los funkos, el trabajolismo, la maratón de Nueva York y cosillas así que describe o apunta el artículo.




