Abelardo Gutapercha
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Abelardo Gutaperchato
Chile@feddit.cl•Chile es declarado como el primer país de América en erradicar la lepra: Además, segundo en todo el mundo - El Desconcierto
2·18 days ago¿Tres subcontinentes americanos? Miremos el mapa, Sudamérica y Norteamérica son subcontinentes (se podría decir que continentes si pasamos por alto la tradición geográfica), pero Centroamérica ni de broma es un subcontinente, se queda en istmo y quizás parte del subcontinente norteamericano.
¿Y por qué tienen problemas para dormir los niños chilenos? Quizás uso de pantallas, consumo de bebidas, viviendas inadecuadas, hábitos paternos…
Abelardo Gutaperchato
Actualidad y sociedad•"No a la guerra": Sánchez reafirma la postura de España frente a la ofensiva de Trump contra Irán
2·18 days agoUna respuesta adecuada. Ahora toca navegar por aguas bravas.
Abelardo Gutaperchato
Chile@feddit.cl•Verdad a medias: ministro Muñoz aprobó cable entre China-Chile y luego echó pie atrásEspañol
1·20 days agoEstados Unidos no quiere que Venezuela e Irán vendan petróleo a China y les ha golpeado para impedirlo ¿Tratará también de evitar que Chile venda cobre y litio a China?
Abelardo Gutaperchato
Política•Sánchez anuncia que desclasificará los documentos del 23-FEspañol
1·27 days agoSerá una pila de documentos en la que habrá mezclados documentos irrelevantes con cosas interesantes. Me imagino que ya habrá quien los estará metiendo en una IA para un análisis a toda velocidad.
Abelardo Gutaperchato
Cultura y divulgación•Durante siglos Galicia fue una pujante tierra de olivares con variedades únicas en el mundo. Qué lo cambió aún es un misterioEspañol
2·1 month agoSi, parece difícil combinar olivares con minifundio.
Abelardo Gutaperchato
Religion@lemmy.world•El catolicismo pierde su histórica hegemonía, pero resiste en AndalucíaEnglish
1·1 month agoLa religión en muchas partes, en particular en España, se suele vivir casi más como un elemento de identidad cultural que como un camino espiritual. En ese sentido el artículo dice:
un 26% de quienes dicen pertenecer a una religión no se consideran personas espirituales o interesadas en lo sagrado. “Es decir, muestran adscripciones a la religión de corte cultural e identitario más que vinculadas a la experiencia cotidiana de la fe religiosa”
El artículo también hace referencia ala buena salud de las creencias propias de la Nueva Era, seguramente incluso entre bastantes persona que se auto-identifican como ateas o católicas.
Espero que según vayamos dejando más lejos en el pasado el período nacional-católico, podamos ir viviendo la religión de manera menos condicionada por peajes culturales e incluso ideológicos, aunque también de manera menos aturullada.
Abelardo Gutaperchato
Chile@feddit.cl•Pingüino de Humboldt es declarado Monumento Natural y queda prohibida su captura e intimidación - El Desconcierto
2·1 month agoNo sabía que están amenazados estos pingüinitos. Me alegro de que se protejan, espero que de forma efectiva.
Abelardo GutaperchaOPtoTecnoloxía e Informática@foros.fediverso.gal•China plantea llevar la inteligencia artificial al espacio con centros de datos alimentados por energía solar.galego
2·1 month agoO dereito do “espacio ultraterrestre” é semellante ao marítimo, así que entendo que o dereito da “bandeira do buque”, é dicir, o chinés. Respecto á regulación da osta en órbita de aparatos, hai algún tratado internacional que é insuficiente, de ahí o problema da ocupación masiva de órbitas cons constelacións de satélites por empresas privadas.
Abelardo Gutaperchato
Cultura y divulgación•Funko ergo sum: la Comic-Con de Málaga y el vacío existencial a los cuarenta - Jot Down Cultural MagazineEspañol
2·2 months agoEl autor cae bastante en la sátira pero me parece que hay un fondo real en lo que dice.
En el existencialismo (quizás el arranque del postmodernismo) de entendió que no hay sentidos de la vida trascendentes y que cada cual ha de buscar su realización personal como ser humano a través de un proyecto de vida tirando a sublime. Claro, eso está bien para grandes artistas y otro tipo de grandes creadores, pero parece un camino inaccesible para el noventa y tantos por ciento de los mortales, a los que nos quedarían los funkos, el trabajolismo, la maratón de Nueva York y cosillas así que describe o apunta el artículo.
Abelardo Gutaperchato
Política•No es solo el petróleo: la desdolarización y China, tras el golpe de Estado de Trump en VenezuelaEspañol
1·2 months agoAdemás el artículo apunta a ideas para responder a ataques híbridos estadounidenses, como dejar de usar dólares para compra de petroleo y otras materias primas, o electrificar.
Abelardo Gutaperchato
Chile@feddit.cl•Presidente Boric sugiere a Kast mantener política de trenes en el país: "Chile no se inventa de cero"Español
2·2 months agoEl servicio de trenes es de lo poco público que hay en Chile. Fácil que la derecha quiera cargarse algo que recuerda a la ultracapitalista sociedad chilena que pueden existir cosas fuera del mercado.
Abelardo Gutaperchato
Actualidad y sociedad•España se retira oficialmente de Eurovisión: qué pasa ahora con el concurso, y qué países apoyan o rechazan la presencia de Israel | Vanity FairEspañol
2·2 months agoNo estaría de más que las televisiones de los países que no participarán en Eurovisión el año que viene, organizasen algún tipo de certamen musical alternativo, con otro estilo, algo capaz de potenciar la escucha de pop, rock, etc, compuesto en la UE.
Abelardo GutaperchaOPto
Actualidad y sociedad•Medidas de guerra electrónica reventaron la defensa antiaérea en Venezuela.
2·2 months agoTambién es cierto que Estados Unidos no consiguió dominios del espacio aéreo enemigo tan rotundos en países como Siria, Yemen e Irán, por lo que lo que hizo en Caracas quizás no pueda tomarse como un ejemplo muy representativo.
En las escaramuzas del año pasado entre la India y Pakistán se enfrentó material militar estadounidense y chino, al parecer con muy buen desempeño del chino.
Abelardo GutaperchaOPto
Actualidad y sociedad•¿Por qué me identifico con la Comunión Anglicana? por Javier Otaola.Español
2·2 months agoLas iglesias que se suelen conocer hoy en día como evangélicas derivan de movimientos religiosos conservadores estadounidenses que tienen en común la doctrina del “nacer de nuevo”, el literalismo bíblico, prácticas pentecostales, una liturgia no tradicional característica, cierto irracionalismo, precinden de todo el acervo cristiano comprendido entre las cartas de los apóstoles y su propia aparición (particularmente el europeo), y, generalmente, tienen una orientación cultural reaccionaria. Suelen no reconocer como cristianos a los miembros de otras iglesias, particularmente la católica-romana y reservar el nombre de cristianos solo a sus miembros.
En cierto sentido los “evangélicos” han usurpado el nombre de otras confesiones religiosas como la Iglesia Evangélica alemana o la francesa, que son iglesias protestantes en sentido estricto con liturgia y doctrina más rica y con un acervo teológico de siglos.
Las iglesias anglicanas y episcopalianas forman parte de la misma familia de iglesias y están federadas entre si. Incluyen iglesias nacionales como la Iglesia Episcopal de Estados Unidos, la Iglesia Española Reformada Episcopal, la Iglesia Espiscopal Anglicana de Brasil, la Iglesia Anglicana de Argentina https://anglicana.org.ar/ , la Iglesia Anglicana de Chile (ambas integradas en la Iglesia Anglicana de América del Sur), la Iglesia de Nigeria y la Iglesia de Inglaterra.
En las iglesias federadas en la comunión episcopaliana-anglicana suelen coexistir estilos de culto de aire más católico con estilos de culto de aire más protestante (en ocasiones rayando el estilo “evangelical”), variando la orientación litúrgica de una a otra congregación o parroquia. Doctrinal y culturalmente unas iglesias son más conservadoras que otras. En el polo más progresista está la Iglesia Episcopal de Estados Unidos (con presbíteras. obispas y sin barreras a gays y lesbianas), en el polo más conservador está la Iglesia de Nigeria. La Iglesia Anglicana de Chile tira a conservadora (no acepta la ordenación de mujeres) mientras que la Iglesia Espiscopal Anglicana de Brasil es de orientación progresista.
La comunión anglicana-episcopaliana tiene relaciones muy estrechas con las iglesias veterocatólicas y luteranas, aunque no se consideran una misma denominación.
Pongo un vínculo a una explicación (algo gris y protocolaria) de la web de la Iglesia Española Reformada Episcopal (IERE): https://www.anglicanos.es/quienes-somos.html
Abelardo Gutaperchato
Actualidad y sociedad•Todos creen que hemos perdido nuestra concentración menos los investigadores que lo estudian
2·3 months agoQuizás no sea realmente falta de concentración si no saturación cognitiva.
Abelardo Gutaperchato
Actualidad y sociedad•Dos años de prisión para un ganadero por explotar a dos inmigrantes en una finca de DeleitosaEspañol
2·3 months agoQuizás también de le aplique, aparte de la sanción penal, alguna multa en materia de Seguridad Social y por la autoridad laboral. Por esa vía sería más fácil que se le considerara reincidente y le crujieran como se merece.
Abelardo Gutaperchato
Política•Vox impulsará en el Congreso la ilegalización del movimiento 'Antifa'Español
3·3 months agoPues no descartes que algún día sean capaces de ilegalizar a antifa (por incitar al odio ideológico, contra los honorables fascistas), algunas ONGs de ayuda a los extrajeros (por colaborar con las mafias de tráfico de personas, dicen), la masonería (por lo de siempre), a Greempeace (por odio contra las petroleras emprendedoras y por agente extranjero) y algunas organizaciones y movimientos más que pasen por ahí.
¿Ninguna fuerza de izquierda puso adelantarse y pedir la ilegalización de Desokupa y otras empresas de matonismo facha?
Abelardo GutaperchaOPto
Política•Renta universal a la infancia: El PSOE duda y Vox lo puede aprovechar.
1·4 months agoLa autora señala algunos tics culturales de la izquierda sobre la infancia que propone corregir, porque los niños no son un lujo ni una mascota cara.




















Te pego su contenido entero a continuación:
"El realismo de derechas crea la realidad; el de izquierdas la denuncia. El realismo de izquierdas se alegra de que Trump haya desenmascarado a los hipócritas y haya expuesto el poder desnudo del capitalismo imperial sin velos ni eufemismos. Sus adeptos coquetean con Putin, defienden a Maduro y justifican el régimen iraní
Contaba el paleontólogo Stephen Jay Gould que cierta vez una empresa inmobiliaria interesada en talar un bosque se había apoyado en un pasaje de su obra para refutar a los ecologistas. En uno de sus libros, en efecto, Jay Gould había recordado que la vida de cualquier especie oscila entre un millón y diez millones de años; es decir, que también las especies acaban extinguiéndose por su propio impulso darwiniano. Pero si esto es así, si en todo caso se van a morir, ¿para qué proteger a las ardillas rojas? Gould animaba a estos despiadados sofistas a decirles eso a unos padres cuyo hijo está enfermo de cáncer: ¿para qué curarlo si tarde o temprano, por muchos años que sobreviva, va a acabar pereciendo? Es que, diremos, este “tarde o temprano” cuenta; es lo que llamamos “vida”. Nadie va a dejar de atender a sus hijos y, aún más, nadie va a dejar de comer, de ir al trabajo, de acudir a una cita, de regar las plantas, de cambiar una bombilla alegando su propia mortalidad o, más allá, la mortalidad humana en general. ¿Nadie? Bueno, sabemos que ese fue el argumento que utilizó la presidenta de la comunidad de Madrid para justificar la muerte por negligencia de 7.291 ancianos en las residencias de Madrid durante la pandemia: “se iban a morir igualmente”.
Ahora bien, lo que aquí me interesa no es eso. Frente a la muerte, hay dos actitudes extremas: la de los que se niegan a aceptarla y movilizan todos los medios a su alcance -tratamientos, operaciones, baños en sangre de niños- para vivir eternamente; y la de los que la entronizan de tal modo que consideran la vida una simple sombra pasajera sin sustancia. Los primeros suelen ser muy ricos; los segundos, fanáticos religiosos. En medio, está la mayoría, la de los que sencillamente queremos aplazar la muerte lo más posible y nos tomamos tan en serio este aplazamiento como para intentar llenarlo de sentido, pequeño o grande, lo que implica que todos los días nos levantemos haciendo como si tampoco hoy nosotros, ni nuestros hijos ni nuestros amigos, nos fuéramos a morir. Ese como si incluye todo lo que nos emociona, nos alegra, nos compromete en nuestras relaciones con el mundo y con los demás.
No hay, quiero decir, ninguna relación jerárquica entre la vida y la muerte. Son dos hechos sucesivos (primero la vida, después la muerte), pero de su sucesión no puede deducirse ningún tipo de subordinación axiológica. Ni la muerte es la verdad de la vida ni la vida ostenta ningún derecho sobre la muerte. De un hecho no puede extraerse ni una verdad ni un derecho, porque la verdad y el derecho forman parte del como si del aplazamiento: los construimos nosotros para sostenernos mejor en el mundo. No es más verdadero el cuchillo que nos rebana el cuello que los labios que nos lo besan; ni más ilusorio el trino del ruiseñor que el disparo que lo silencia. La vida no es más falsa, no, que la muerte. Las dos son obra nuestra y tomarse en serio una y otra significa tratar de vivir honestamente y tratar de morir dignamente. Para vivir honestamente y morir dignamente en este mundo precario que los humanos hemos construido como aplazamiento es inevitable hacer política. La política es, en efecto, la construcción colectiva de las condiciones materiales, institucionales, jurídicas, sociales, de todo aplazamiento.
A la doctrina que considera que lo peor es siempre lo más verdadero, que el mal es inevitable, que la muerte es la verdad de la vida, la llamamos “realismo”. El realismo suele ser necrófilo y, como la sed de inmortalidad, es más frecuente entre los ricos; y si se da entre las clases medias, adquiere enseguida un matiz epistemológico elitista. Quiero decir que hay un realismo de derechas y un realismo de izquierdas y que los dos consideran que en política (y no digamos en geopolítica) el momento verdadero es el de la violencia, el del poder desnudo, el de la guerra como comadrona o motor de la Historia. Como les ocurre a los budistas y a los místicos respecto de la vida, tanto el realismo de derechas como el realismo de izquierdas consideran la democracia y el derecho una simple sombra sin sustancia o, por lo menos, un velo hipócrita que encubre el monstruo que, sin saberlo nosotros, gobierna siempre nuestra existencia colectiva.
El realismo de derechas se expresa de dos maneras distintas según la posición que se ocupe en el organigrama del poder. Están, por un lado, los que lo tienen (el poder) y fabrican la realidad (la verdad verdadera) con mucho dinero, muchas armas, muchos crímenes. En la cúspide de esa pirámide está hoy Trump, que es naranja y mentiroso, que bailotea y se pavonea y ama los abalorios y que está aterrorizado por su propia muerte, pero que hace gala de un realismo implacable cada vez que, secuestrando o matando presidentes, bombardeando escuelas, expulsando inmigrantes, establece una relación de identidad inmediata, sin mediaciones ni distancias, entre su poder y la realidad. Luego están los que, con menos poder, se acomodan en este mundo afectando lucidez desengañada. Acomodarse a la realidad fabricada mediante la violencia por un poder superior injusto, en lugar de luchar contra él, es lo que llamamos “cinismo”, que es, por cierto, lo contrario de la “hipocresía”. Ese es el caso, por ejemplo, de nuestra presidenta de la Comisión europea, Ursula von der Leyen, quien hace unos días desencadenó una polémica con declaraciones de un abominable realismo. Dijo, por ejemplo: “Escucharán diferentes puntos de vista sobre si el conflicto en Irán es una guerra elegida o una guerra necesaria.
Pero creo que este debate, en parte, no capta la esencia. Europa debe centrarse en la realidad de la situación, para ver el mundo tal como es hoy“. Tal como es hoy es tal y como Trump, Putin y Netanyahu lo han hecho, y tal y como ella misma cooperó a hacerlo apoyando (junto a buena parte de los miembros de la UE) el genocidio israelí en Gaza. No hay ”diferentes puntos de vista“ sobre Irán, indiferentes desde el punto de vista de la verdad verdadera de las bombas arrojadas sobre Teherán; hay dos opciones no relativizables: o Derecho internacional o nihilismo universal. Es cierto que, presionada por la opinión pública, Von der Leyen luego ha rectificado; es decir, ha regresado desde el novísimo cinismo a la vieja hipocresía. Yo lo prefiero así, pero ahora ya sabemos todos lo que piensa y lo que, en una relación de fuerzas favorable, podría llegar a hacer con Europa.
En cuanto al realismo de izquierdas, se alegra de que Trump haya desenmascarado a los hipócritas y haya expuesto el poder desnudo del capitalismo imperial sin velos ni eufemismos. Sus adeptos declaran en realidad lo mismo que la presidenta de la Comisión: “Esto es lo que hay”. Es decir, se burlan de esa media mayoría que sigue pensando en términos de aplazamiento, de manera que reconocen el poder desnudo de Trump (y la realidad que fabrica) sin medios para oponerse a él. Como no los tienen, apuestan por los subpoderes que, en esta batalla verdadera, parecen oponer resistencia al imperialismo estadounidense. Se muestran, por tanto, geopolíticamente “realistas”: coquetean con Putin, defienden a Maduro y justifican el régimen iraní. Están de acuerdo con Trump en que nada de instituciones democráticas y nada de Derecho internacional y nada de Unión Europea: todo debe decidirlo la fuerza (que no tenemos). El realismo de derechas crea la realidad; el de izquierdas la denuncia. El realismo de izquierdas, ¿no es igualmente displicente con los pueblos, pero mucho más fantasioso?
Por eso, frente al realismo necrófilo debemos defender la idea de aplazamiento, y ello con los medios a nuestro alcance (no con los del proletariado internacional ni con los del ejército soviético). Hace unos días, para ilustrar los cambios producidos en el mundo en las últimas décadas y la debilidad de las izquierdas, pronuncié en público una frase que hizo reír a los presentes. Dije que “hoy Bad Bunny es nuestro Ché Guevara, Pedro Sánchez nuestro Salvador Allende y el Vaticano nuestro komintern”. Apenas si exageraba. Podemos lamentar este desplazamiento o no. Lo que no podemos hacer es perder un minuto en sospechar de la frivolidad capitalista de Bad Bunny, en recordar los crímenes de la Inquisición o en denunciar las pudibundeces socialdemócratas del gobierno español. A estas fuerzas (el gancho de la cultura popular, la voz de un papa antitrumpista y el prestigio internacional de un gobernante europeo contra corriente) hay que sumar esas virtuales mayorías sociales anti-realistas que piden vida y no muerte, y paz y no guerra, y mundo y no realismo. Con estos mimbres tendremos que intentar obtener un nuevo aplazamiento: eso que llamamos vida, democracia y derecho, cuya fragilidad no las hace menos verdaderas sino, al contrario, más necesarias y, por eso mismo, más necesitadas de nuestra inteligencia, nuestro compromiso y nuestra audacia".