No todo el mundo gira en torno a mi, pero en mi caso salir en moto o rutera con lluvia sorpresiva y no planificada es un riesgo. Sobre todo porque la otra gente se pone más imbécil que de costumbre al volante, cuando la tormenta no es sólo una cosa que puedo mirar de la ventana con un cafecito.
Y existen variadas actividades económicas, eventos al aire libre y otras cosas de las que no me gustaría estar a cargo con un tiempo meteorológico así de forma recurrente, sin saber qué día ni a qué hora ocurren. Son cosas que uno aprecia al comparar la vida en un clima mediterráneo más estable con climas como el de Bogotá.






Más deprimente que leer comentarios del hilo de solteros
Nada bueno puede salir de ese horrible lugar.