Asegurando que le parece «súper fuerte y súper clasista» que sus padres expresen «sin vergüenza ninguna» sus reticencias con respecto a su novio, un joven de 27 años apodado «El sanguinario de Vallekas», Sonia Martínez de Chávarri Araciel ha hecho esta semana un llamamiento a sus seguidores en las redes sociales para que «compartan las cosas buenas que tiene mi novio el Sangui, que es un chaval de barrio, majo y la mar de normal», con el fin de que su familia comprenda que no tiene motivos para recelar. «Los del cartel lo adoran», señala la joven, que considera que «los prejuicios sociales» han creado en sus padres una aversión «a todo lo que es diferente» que no permite a su novio gozar del voto de confianza que merece. «Cuando empecé a salir con El Uñas también se pusieron a la contra, claramente el problema lo tienen ellos», se queja. «Es que, además, cuando la caga, no tiene problemas en decírtelo y pedir perdón. Como cuando me quemó el coche porque miró mi móvil y entendió mal un mensaje de un amigo y se le fue la cabeza de puro protector que es», razona Sonia. «Es tierno por dentro, como un bizcocho. Si le diesen una oportunidad…», insiste. «Adora a los animales, tiene una serpiente suelta por la casa que se llama Pasma», agrega. Si sus padres no entran en razón, la joven recurrirá a Instituciones Penitenciarias para solicitar un informe favorable.


