Fredric Jameson dijo aquello tan conocido de que es más facil imaginarse el fin del mundo que el fin del capitalismo. Esto no es muy sorprendente, la verdad. A fin de cuentas el capitalismo es lo único que conocemos. Incluso si le pusiéramos fin de alguna forma, ¿qué pasaría a continuación? ¿Con que lo reemplazaríamos? ¿Qué haríamos el día después de la revolución? ¿Cómo llamariamos a lo que viniera después? Nuestra capacidad para concebir otra cosa —y hasta nuestro vocabulario— termina en las fronteras del capitalismo, tras las cuales hay un abismo aterrador.