Sí, yo sí tengo miedo. No miedo al resultado de unas elecciones, sino a que lleguemos a las urnas sin mirar lo que algunos partidos han dicho que quieren hacer. Una cosa es la propaganda y otra el programa que se desprende de sus declaraciones y sus votos.

Como alguien que vivió los últimos años del franquismo y recuerda perfectamente un país con ausencia total de libertades, de derechos para la mujer, para los homosexuales, para los trabajadores, sin libertad de información ni de expresión, sin partidos políticos y con mucha, violencia de Estado, tengo mucho miedo de que los herederos de aquel régimen, consigan volver a “mandar” en este país, por obra y gracia de la democracia que detestan.